Hoy te presentamos el éxito inesperado de dos productos que nacieron fruto de un error.

La clave de todo emprendedor es estar continuamente buscando nuevas perspectivas de la vida misma. Esta vez vamos hablar de como una equivocación puede resultar ser un éxito absoluto.

1. Coca Cola
El farmacéutico John Pemberton se encontraba luchando en la Guerra de Sucesión estadunidense cuando fue herido de sable. El dolor de la herida no cesaba, por lo que tenía que recurrir día si y día no a la morfina. Con miedo de convertirse en un adicto, utilizó sus conocimientos para crear una bebida curativa con alcohol, que denominó Vino Francés de Coca de Pemberton. Años más tarde, el alcohol se prohibía en Atalanta, donde él residía, por tanto, tuvo que ingeniárselas para cambiar ese ingrediente tan esencial en su nuevo brebaje. Decidió finalmente cambiar el alcohol por agua azucarada y añadir nueces de cola. Había creado sin saberlo la Coca Cola.

2. Patatas chips
En 1845, George Crum era el dueño y cocinero de un establecimiento en Satratoga (EEUU). Un cliente habitual del restaurante siempre se quejaba de que las patatas eran demasiado gruesas y grasientas. George enfadado por esos comentarios, un día decidió innovar en su cocina y cortó las patatas como si fueran papel, echó más sal de lo normal y calentó el aceite al máximo. Todos esperaban que el cliente se fuera y no volviera más, sin embargo, fue tal el éxito de aquellas patatas que no solo volvió todos los días, sino que el restaurante se hizo famoso por su producto estrella, las patatas chips.

 

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